viernes, 2 de julio de 2010

¿Por que ella?

Lento...ahora mas rapido...de nuevo lento...cada vez mas rapido...
cuando su rostro desaparece y aparece en mi mente, ese es el patrón que sigue mi estupido corazon.
¿Pero por que ella? ¿por que ella es la que despierta estos sentimientos dentro de mi?
Es ignorante, es presuntuosa...orgullosa, pedante, complicada...
¿que tiene esa chica que me está volviendo loco?
Cuando sus ojos del color del jade me traspasan, siento unas irremedibles ganas de avanzar hacia ella, y hacer que esos labios carnosos se acoplen a mis sentidos, haciendome estremecer.
Necesito beber de ella, sentirla mia, pero odio esta sensación.
¿Como puedo quererla? Es completamente diferente a mi.
No debería sentirme tan atraído hacia ella.
Me asusta pensar, y saber, que un solo movimiento o cambio que haga me afectará a mi en mayor o menor medida.
Me aterra saber que estoy atado a ella por un lazo que ni siquiera sabe que existe, pero que yo tejí en cuanto la vi.
Y aunque este sentimiento me esté volviendo loco, tengo que hacer de tripas corazón y sobreponerme.
Ella es mi enemiga, ella...debo enfrentarla.
Aunque sea la chica que deseo...
el amor a veces...exije sacrificios, y este....es el mio.

No me mires así.

Deja de mirarme.

No me mires asi.

Deja de intentar tenerme.

Necesito saber por que siento lo que siento. Repulsión...y atracción, ambas unidas, al mismo tiempo.
Quiero tenerte cerca de mí...pero al mismo tiempo quisiera tenerte muy lejos.
Odio esos ojos. Odio esos ojos azules que no me dejan ni respirar.
Odio ese pelo negro, y esa sonrisa arrebatadora, odio...tu forma de caminar.
¿Por que me miras así? deja de mirarme.
No soporto que me hables así...con esa voz tan suave, tan jodidamente irresistible.
No quiero ser dependiente de ti...pero tu mirada me vuelve loca.
Deja ya de intentar tenerme...no voy a caer...no puedo caer..
aunque me muera por hacerlo...aunque muera por estar entre tus brazos.

Como antes

¿pretendes que todo sea como antes?
pues estás muy equivocada. Nada volverá de nuevo a su lugar. Nada será ya igual.
Tu nunca podrás curar aquél daño que tan gratuitamente me hiciste.
ya no podrás recuperar aquel amor que por ti sentía y que por tus tonterías perdiste.
Ya no volveré más, a ser esclava del beso que darme no debiste.
Crees que alguien puede amarte sabiendo como eres?
engañas, seduces...pero igualmente hieres.
Tu corazón es frío como una piedra, y aun asi consigues que caigan a tus pies...
como haces que se rindan a ti tan facilmente? que les da? que ofreces a cambio de tu desnudez?
Ahora no vengas a buscarme.
Ya no soy aquél estúpido que te perdonaba una y otra vez.
Ya no soy aquél hombre que se moría por tus huesos, y por acariciar tu piel.
Asi que ahora no quieras ser de nuevo la mujer que en su día me enamoró.
No podrás conseguirlo, por que no hay ninguna razón.
No necesito de tus besos para poder ser feliz, no necesito de tu aroma, para sobrevivir.

Roto.

Suspiros de un corazón que dejó de latir hace ya mucho tiempo...
Por que fue destrozado por otro corazón que solo guardaba rencor dentro...
Enredaderas de sentimientos que amenazan con desestabilizar su mundo...
esquemas del amor que nada ya pueden sino esperar la muerte, y que solo dure un segundo...

jueves, 1 de julio de 2010

Hasta que ya no te necesite

Intentaré olvidarlo todo.
No miraré atrás...no pensaré en tus palabras.
No dejaré que el dolor nuble mi juicio..
no dejaré que tu mirada colapse mi alma.
No buscaré una excusa para hablarte..ni encontraré
una razón para seguirte.
No dedicaré mi tiempo a pensarte..
No derramar mas lágrimas por ti.
No permitiré que tu indiferencia
acabe con mi entereza.
No dejaré que tu maldad
destroce mi corazón.
Intentaré no ser tan vulnerable.
Intentaré no volver la vista atrás.
Intentaré no dejar que tu recuerdo
me abrume..
Intentaré ser mas fuerte...intentaré
no dejarme vencer..
Intentaré luchar contra este dolor...hasta
que ya no te necesite.

¿por qué?

Si se que pensar en ti solo hace que sufra mas, entonces...¿por que lo hago?
si se que solo con oir tu nombre, mi piel se estremece, entonces....¿por que quiero oirlo?
Por que me empeño en querer que me quieras, ¿si se que es imposible?
¿Por que intento que todo sea diferente si se que eso nunca ocurrirá?
¿Por que quiero verte, respirarte y tenerte...¿si se que no puedo hacerlo?
¿Por que mi alma se empeña en sentirte si se que tu no puedes sentir su llamada?
¿Por que mi corazón se empeña en guárdarte en su interior si se que yo no estoy en el tuyo?
¿Por que mis manos ansían tocarte si se que tu cuerpo rehúye mi tacto?
¿Por que mis ojos lloran por ti si se que los tuyos ni siquiera se han posado en mi?

¿Por que siento esto por ti, cuando se que en realidad, tu no lo sientes asi?

Solo tu

Solo tu me conociste como nadie nunca me llegó a conocer.
Solo tu me valoraste, como nadie nunca supo hacer.
En mi corazón tu mirada se clavaba como mil cuchillos ardientes,
pero mis ojos, renegados, no me permitian el poder verte.

Si solo mi alma hubiera entendido lo que significabas en mi vida,
podría haber llegado a amarte como tu me amabas a mi, algún dia.
Si solo mi cuerpo hubiera respondido al tuyo, obediente,
a lo mejor hubieras ocupado un lugar muy importante aqui, en mi mente.
Si solo mis labios hubieran reaccionado a los tuyos en ese momento,
ahora no estaría llorando en mi cama, muriendo, llena de remordimiento.

Por que mi vida ahora no tiene sentido.
Por mi corazón se siente solo sin ti.
Por que mi alma se siente vacia, incompleta...
y ese hueco solo puedes llenarlo tu.....solo tu.

Ya no te tengo miedo

No puedo ser lo que tu quieres que sea....
dejandome arrastrar por la bruma de tus ojos, por el engaño de tus besos..
no puedo dejar que esto continue...
todo el dolor, todo este sufrimiento...
no quiero pasar el resto de mi vida teniendote miedo...
y no quiero ser esclava de tus mas oscuros deseos..
No puedo soportar mas tus gritos y tus enojos...
no quiero llevar mas la carga de ser solo para ti un maldito estorbo..
no sentí en su momento que eso tuviera que ser asi...
y como no lo sentí...no lo fue.
Ahora, cuando todo eso ha pasado, solo puedo decir que por fin soy feliz.
y ni tus majaderias, ni tus estupideces...ni siquiera tus amenazas...van a poder conmigo.
Porque yo... ya no te tengo miedo.

Dejame ir

No podía expresarlo con palabras, pero era lo que sentía. En ese momento, el odio y la desesperación corrían por mis venas si darme tregua, atormentándome hasta en mis más profundos sueños.
Mi única meta era escapar de eso, escapar de todo, y poder vivir sin miedo, sin nadie que quisiera verme sufrir, verme morir lentamente por dentro, cada día un poco más.
¿Cómo luchar con alguien al que quieres? Eso es imposible cuando el amor es verdadero. Simplemente, tu corazón no te deja actuar. Te nubla, ciega tu mente de tal manera que llegas a creer que pasará. Que será la última vez…que ya no ocurrirá más.
Y entonces, su verdad sobrepasa a la mía, sus palabras ahogan mis susurros temerosos y su mirada congela mi alma.
No podía odiarle, pues…¿como odiar al que crees que es el amor de tu vida? Pero si podía temerle. Cada vez que su mano se acercaba a mi cara, un escalofrío recorría todas y cada una de las fibras de mi cuerpo, haciéndome estremecer. Algunas veces era una caricia, llena de amor y dulzura…otras veces no lo era.
Tonta, tonta de mí. Yo lo permitía. Ciega, estúpida enamorada, yo permitía que hiciera eso. ¿Qué podía hacer? Huir solo serviría para provocarme más dolor, arrancarme una parte de mi alma. Quedarme le hacía ver que yo era suya, que nada de lo que hiciese haría que lo dejara.
Aguanté todos y cada uno de los golpes, pensando que algún día acabaría, que se daría cuenta de que mi corazón se iba rompiendo poco a poco, de que mi alma estaba resquebrajada, de que mi amor por él se hacía mas pequeño.
Pero no acabaron. Y yo perdoné. Lo perdoné todo. Perdoné los golpes. Perdoné las palabras. Perdoné los engaños. Le perdoné a él. Perdoné a mi corazón por ser tan débil, y perdoné a mi alma por intentar dejarme. Todo por él. Solo por él.
¿Y que recibí de todo ello?
Más dolor. Ese dolor que ya no solo te destruye por fuera, sino que poco a poco también te va destruyendo por dentro, arrancándote la ilusión por la vida, la alegría, la esperanza…
Mi corazón se encogía cada vez que él amenazaba con dejarme. ¿Por qué? ¿Qué había hecho yo mal? Le amaba, le comprendía, comprendía su frustración, comprendía por que lo hacía…
Llegué a pensar que no era buena para él…Si, que no le merecía. Que era demasiado perfecto, demasiado bueno y demasiado especial para mí.
Ingenua…
Las discusiones eran más constantes. Mi ropa no le satisfacía, mis gestos le molestaban, mis besos ya no le complacían…¿Qué podía hacer? El chico por el que lo había dejado todo ya no se fijaba en mí.
Un día me dijo que no saliera a la calle con la cara así. Me miré en el espejo. Aquellas heridas habían sido provocadas por sus puños, aquellas heridas que casi me perforaban también el alma, que no me dejaban dormir por las noches…
¿Quién va a querer a alguien así? Solo yo, me decía.
Y yo le creía. ¿Quién iba a quererme? ¿Quién iba a amarme?
Dicen que la cara, es el espejo del alma. Bueno…mi alma estaba tan destrozada como mi rostro…rostro que intentaba disimular siempre con capas y capas de maquillaje, pero que a él nunca le satisfacía.
Cuando la persona que amas te rechaza, la vida parece no tener sentido… Cuando el amor que sientes por alguien no es correspondido, el cielo se nubla.
Mis días pasaron de igual manera durante meses. Los golpes eran continuados, algunos días más, otros días menos, en la cara, en el cuello, en las piernas, en el pecho…
Hasta que dije basta. Las palabras que antaño había celosamente guardado en mi interior brotaron de mi boca apenas sin yo darme cuenta.
Pero dije basta. Se lo dije a él. Se lo dije al mundo. Basta ya.
No puedo seguir así, me decía a mi misma, mi vida no puede seguir así.
Y lo dejé todo. A él, a mis pensamientos infravalorados, a mis ideas de un futuro eterno con él...
Poco a poco, mis heridas externas fueron cicatrizando, hasta solo ser un mero fantasma del pasado. Pero mis heridas internas tardaron mucho mas en recomponerse…por que cuando te rompen el corazón de tantas formas posibles que ya no eres capaz de volver a recomponerlo, tardas mucho tiempo en darte cuenta de que el dolor es eterno cuando las heridas también lo son.

Amor no correspondido (?)

Miré a Jonathan con los ojos anegados en lagrimas. ¿Como habíamos llegado a esto? ¿Qué nos había pasado? Sus ojos color miel no me observaban a mi, si no a una multitud de chicos y chicas que salían del cine, riendo y gritando de emoción. Eran las once de la noche, y era invierno. Todo estaba muy oscuro en el pequeño callejón donde Jonh y yo nos encontrábamos. Pero no era tan oscuro como el agujero que ahora mismo perforaba mi pecho. No, no podía haber comparación. Estaba sumida en una espiral de desolación que solo una persona podía curar. Pero esa persona no tenía interés alguno en ayudar a cicatrizar mis heridas, por muy profundas que estas fuesen.
Jonathan me miró de reojo.
-No llores, Kate, por favor-me pidió, sus manos apoyadas en el muro de piedra que nos alejaba de la realidad de la noche-no llores…
Pero yo no podía dejar de llorar. No podía dejar de pensar en lo mucho que yo le amaba. No podía dejar de pensar en sus labios sobre los míos aquella noche, en su cuerpo entrelazado junto al mío, en su respiración sobre mi cuello, en su voz…
-Jonathan…-susurré, apoyándome en el muro. Puse mis manos sobre mi cara, y empecé a sollozar irremediablemente. Escuché los amortiguados pasos de las botas de Jonathan acercarse a mi.
-Kate, por favor…-dijo, su voz, contenida-no me hagas esto…no llores…
Alcé la cabeza para poder mirarle.
-¿Cómo no llorar?-pregunté, aún sin poder dejar de hacerlo. Podía sentir como las lágrimas caían sin descanso por mis mejillas, quemándome-¿como dejar de hacerlo, cuando mi corazón está roto? ¿Cómo dejar de hacerlo cuando mi interior está incompleto sin ti…?
Jonathan aguantó mi mirada.
-Kate…-susurró, acercándose mas a mí. Nuestros brazos chocaron cuando él alzo los suyos para apoyar las manos en el muro, arrinconándome-no puedes hacerme esto…se me está rompiendo el corazón…
-¿Sientes el dolor como lo siento yo?-pregunté, bajando la mirada-¿lo sientes?
Jonathan suspiró amargamente, y alzó mi barbilla con una mano.
-Kate…lo que siento es que estés así, por mí. No me lo merezco. No merezco tu amor…tu amor, tan real y tan puro…yo no merezco que me quieras…
-Pero te amo, Jonathan-gemí, sin poder contener las lágrimas de nuevo-te amo…déjame amarte y demostrarte lo mucho que te quiero…Jonathan…por favor…soy…¿el problema?
Jonathan me miró a los ojos, a mis oscuros ojos verdes, llenos de dolor.
-¿El problema? ¿Tu?-Jonathan río con una amargura inmensa-el problema soy yo, Kate. Yo soy el que te causa problemas, dolor y amargura. Soy yo el que te hace sufrir. Soy yo el que no puede…-Jonathan alzó de nuevo mi barbilla, pues yo ya estaba agachando la cabeza de nuevo-soy yo el que no puede amarte como tu me amas a mí.
Jonathan acarició mi lacio pelo negro, y luego, con un dedo, recogió una lágrima que se deslizaba veloz por mi mejilla. Nuestros ojos se encontraron.
-Entonces…¿que significó para ti…que significó para ti aquella noche?-pregunté, recordando sus palabras, su tacto, su roce…
Jonathan abrió mas lo ojos, y pareció sorprendido. Dejó de acariciar mi pelo y se separó de mi, liberándome de mi aprisionamiento. Se llevo las manos a la cabeza y le pegó una patada furiosa a una solitaria piedra.
-Eso nunca tuvo que haber pasado…-dijo, mirando hacia el oscuro cielo negro, surcado de estrellas relucientes-no tuve que dejar que pasara…
Aquello me impactó como un jarro de agua helada. Mis manos empezaron a temblar.
-Tu…-mi voz apenas era un susurro audible-¿no…lo deseabas?
Jonathan bajó la vista hacia mí.
-¿Desearlo?-Jonathan volvió a acercarse a mi, pero esta vez se mantuvo a una distancia-.¿quien no te desearía? ¿Quién no desearía pasar el resto de su vida contigo?-meneó la cabeza-Kate…tu eres maravillosa, pero yo… nunca podré amarte. Nunca he amado a nadie…no se como es sentir eso por una persona, sentir tanto amor y dolor al mismo tiempo…
-Pero yo te amo…-insistí tontamente, apoyándome en el muro, ya sin fuerzas-puedo esperar a que tu me ames…puedo esperarte…
-Pero yo no quiero que me esperes, Kate-dijo Jonathan, acercándose más a mí-no quiero que sufras más por mí…amarme…amarme es sufrir, Kate, ¿no lo entiendes? Por mi cama han pasado muchas chicas, a las que no he querido de ninguna manera, que solo han sido un pasatiempo…pero tu eres mi amiga…por ti si siento el amor propio hacia una amiga…te quiero a mi manera…-Jonathan puso su mano en mi hombro-esa noche solo ha servido para destrozarnos, ¿no lo ves? Tu estás destrozada, y yo me pongo enfermo al verte así….por mi, por alguien que no merece la pena…Deja de llorar Kate, por dios-casi gritó Jonathan, y alzando la cabeza para mirarle, pude ver como sus ojos también estaban brillantes-Kate, yo no puedo corresponderte…lo siento.
Su mano acarició mi mejilla. Mis ojos estaban enrojecidos, pero aún asi el me miraba con intensidad.
-Dime algo, Kate, por favor…lo que sea…-me pidió Jonathan.
Pero yo no pude decir nada. Sentí como si la voz nunca más volviera a salirme. También sentí como mi corazón se cerraba, y como las heridas se hacían mas grandes. Sentí mi mundo tambalearse, y la luz que Jonathan me proporcionaba, apagarse. Ahora todo estaba oscuro en mi interior.
Sin poder contenerme, aparté de un empujón a Jonathan y empecé a correr con todas mis energías. Tenía que huir de allí, tenía que huir del dolor…
-¡KATE!-escuché como Jonathan gritó mi nombre, la desesperación de su voz-¡KATE, POR FAVOR, VUELVE!
Pero yo no pude volver. No pude mirar hacia atrás. No puede reparar el dolor. Solo puede correr…correr hasta que se apagaron todas mis fuerzas, como una llama de fuego en una fría y solitaria noche de invierno.

Traición

Podría haber huido. Podría haber gritado, pidiendo socorro aunque no sirviera para nada. Podría haber huido… Pero solo conseguí caer en la oscuridad y profundidad de su mirada. El me había atado a su alma con un lazo irrompible, echo de atracción y deseo. Su mirada era tan helada como el hielo, y aún así no podía dejar de mirarle e imaginarme entre sus brazos, sintiéndome parte de él.
Mis recuerdos eran borrosos, pese a la claridad que inundaba mi mente en ese momento, aunque de cualquier modo, me aturdían y me hacían temblar. Por que él estaba en mis recuerdos. No era una sombra de mis sueños, no era el susurrar del viento que azotaba mi cuerpo. Él era real en mi vida, aunque ahora no pudiera recordarlo.
Bajé la mirada, ocultando mis lágrimas, o intentándolo. Él era parte de mi y no podía recordarlo. Lo sabía y a la vez no.
La luz se hizo más clara, llegando a cegarme incluso teniendo los ojos cerrados. Alcé la cabeza para ver de donde procedía tanta claridad. Él estaba ahí, frente a mí, con aquella mirada oscura y a la vez tan blanca y pura. Y la luz manaba de él, resplandeciente y cegadora. Alzo la mano, y con ella recorrió mi cara, acariciando mi mejilla izquierda. Con uno de sus dedos me secó una pequeña lágrima que caía incesante. Ahora, tan cerca de mí, no parecía real, sino solo una ilusión producida por mi mente. ¿Por que no podía apartar mi mirada de él? Acabaría doliéndome el no mirarle, pestañear y no poder encontrarlo de nuevo allí, tan perfecto, tan…único.
Incluso en el momento en el que volvió a tocarme la mejilla, sentí como si no pudiera ser cierto que una chica como yo pudiera estar contemplando algo tan hermoso. Su tacto era suave, dulce, tentador… Quise preguntarle quien era, pero yo ya sabía quien era, aunque no pudiera recordarlo.
Su mano llegó a mi barbilla y allí se quedó. Tragué saliva, nerviosa. Sus ojos me invitaban a mirarle, y yo lo hacía, cosciente de que nunca en mi vida había mirado a nadie así.
Alzó la otra mano y acunó mi cara, mirándome sin variar su expresión, inescrutable, inamovible.
Pero yo no podía ser tan débil. Él era parte de mí…pero era todo por lo que yo había luchado toda mi vida…la tentación…el deseo…solo mirarle suponía una traición a mi misma…y no podía permitir que un ser gloriosos pero a la vez pernicioso me hiciera sucumbir. No podía traicionarme…pero de nuevo me miró con aquellos ojos tan azules, tan envolventes, tan hechizantes…y no pude evitarlo…
Caí al vacío…y nadie pudo hacer nada para salvarme.

Maldita realidad

Andrea...todo, aboslutamente todo lo que dicen esos comentarios es real. absolutamente real.
Este mundo, internet, es una burbuja, una burbuja donde cada persona tiene ilusiones, sueños, ambciones...enamorate por aqui es una tarea ardua, sino imposible, para algunas personas. Es...todo tan perfecto que te planteas todo, por que...te pasan las cosas que te pasan en la vida real, por que no ese alguien que conociste no vive en tu mismo lugar, por que hay una distancia que lo hace todo mucho peor, que te hace sufrir por ese alguien al que no tienes al lado...no piensas en nada cuando hablas con el, solo en que esta hablando contigo, gastando su tiempo en estar contigo, en decirte palabras bonitas, demostrandote cosas que nadie aun te ha demostrado en la vida real...no dejandote caer cuando te hundes...se agarra a ti con uñas y dientes y te ayuda...te apoya en todo...
Y cuando te quiere dar cuenta...ya todo esta mal. por que te gusta...te gusta tanto que cada vez que le lees un escalofrío recorre tu cuerpo, las mariposas revolotean exaltadas con su simple "hola"...
y aunque sabes que hay una distancia, una simple pantalla de ordenador la suple, y te hace viajar a un mundo en el que solo estáis el y tu...un mundo donde todo es posible, y nada es inalcanzable...
Y no quieres que termine...no quieres que el se vaya un dia mas...te gustaría estar con el, junto a el, cuando lo necesitara...desearías poder tocarle, y ver que es real, que está ahí, que siempre ha estado ahí para tí...que no todo esto es un simple sueño...y que es tan real como la vida que nos toca vivir sin el.

Odio

Odio la forma en que me hablas...la forma en que me miras...la forma en que me tocas..
odio tus besos...odio tu aroma...odio que me trates a tu antojo...odio ser la esclava de tus impulsos...
me niego a ser mas tu sierva...yo no soy tu perra...no puedes tratarme como a una basura...
odio tus palabras...odio que me dañen...odio que me duelan...
odio mi flaqueza ante ti...odio tu fuerza...
Odio ese sentimiento de lastima que despertabas en mi...odio tu supuesta grandeza...
odio que me humilles...odio tu sonrisa...
odio tus manos...no soporto que me toquen...no quiero que me toquen...
odio mi poco coraje...odio tu poca verguenza...odio las miradas de esas personas que solo se paraban a mirar...
odio tus golpes...
odio mis heridas...odio mi debilidad...
odio tu seguridad...odio saber que me tienes prisionera...odio saber que aun sufro con solo nombrarte...
odio entender que no me dejarás en paz...odio ser cosciente de como me duelen tus insultos...odio admitir que los golpes, a veces, dolian menos...
odio que existas...odio tus pasos...odio el aire que tu respiras...odio tu aire por que tmb es el que yo respiro...
odio tus parpadeos...odio tu corazón...podria romperlo con mis propias manos...odio todo lo que tiene que ver contigo...
te odio a ti...

Te quiero...¿no te es suficiente?

...Empecé a caminar. Las lágrimas surcaban mis mejillas, quemándome allí donde se posaban.
Él me observaba apoyado en aquél árbol donde un día me dijo lo que sentía por mi. Sus manos estaban cerradas en puños, y sus labios apretados.
Mis manos, en cambio, parecían no tener vida. Mi cuerpo caminaba por incercia...mis piernas apenas sí me respondían. Mi corazón apenas latía con intensidad...
Las mariposas empezaban a desaparecer. Donde estaba aquél sentimiento? donde ese amor profundo, ese cariño mutuo, esa ilusion por todo y esa mirada fugaz, mas poderosa que un beso?
¿Donde había quedado todo?
Podía sentir sus ojos negros recorriendo mi rostro...intentando encontrar algun atisbo de felicidad, ese sientimiento que tantas veces me había sido vedado.
No me atrevía a alzar mi rostro. Mirarle directamente solo me haría caer en esa vulnerabilidad en la que me sumia estando junto a él.
Me detuve cuando vi sus zapatos cerca de mi. Sus piernas se movían, inquietas, inseguras,sin premura.
Mis brazos caían inservibles a ambos lados de mi cuerpo. No podía mirarle. No debía hacerlo.
-Mírame-inquirió el, su voz, seria, imperturbable.
Hice un gran esfuerzo por negar con la cabeza.
-Mírame-repitió, dando un deliberado paso adelante-hazlo...por favor.
-...no-fui capaz de decir. Mi voz sonó temblorosa, temerosa, triste, casi sin vida.
Él se acercó mas a mi. Pude intuir su duda...pero al final, posó sus manos en mi cabeza agachada, en mi pelo, acariciandolo como antaño lo había hecho, disfrutando de el, de su olor, de su tacto.
-Por favor...-susurró, su voz ahora mucho mas ronca- dime algo...mirame...no puedes...-alzó mi cabeza con demasiada facilidad.Puede que yo lo estuviera esperando. Sus ojos y los mios se encontraron-no puedes tenerme así.-sus ojos recorrieron mi rostro, hasta posarse de nuevo en los míos-por favor...
Yo le observaba. Su familiaridad dolía. Le conocía mejor que a mi misma. El era mi todo...mi parte perdida, lo que podía completarme, lo que me daba vida. Sus ojos bebían de mi. Y mis ojos no podían dejar de mirarle.
Las lágrimas caían silenciosas por mi cara, sin perturbarnos.
-Yo...-dije, a pesar del enorme nudo que se había instalado en mi garganta-no....no puedo estar así.
El me miró sin comprender. Inconscientemente, sus manos acariciaban mis mejillas.
-¿Que?...¿estar así? ¿estar como?...¿que te he hecho?
Negué con la cabeza, insegura.¿Por que tenía que tocarme así? Su roce dolía.
-Por favor...-le rogué, intentando librarme de sus manos-no sigas...no me hagas esto...
El me agarró con mas fuerza.
-¿Hacerte?...-dijo él con un punto agúdo en la voz. Sus ojos estaban brillantes. Su agarre me obligaba a mirarle directamente-lo único que hago es amarte. ¿Eso te duele? ¿quieres que deje de hacerlo? Por que eso es imposible. No me pidas cosas que no puedo hacer.
Mi respiración se agitaba. Mi corazón latió con fuerza.
-Tu...tu no me amas-dije, casi en un suspiro derrotado-es...lo que crees...y me haces creer. Pero no lo haces...eso es imposible.
Él me soltó de repente, como si le hubiera golpeado fuertemente. Se miró las manos...luego miró a su alrededor, con una sonrisa incrédula dibujada en el rostro. De nuevo, volvió a mirarme.
-¿Eso crees?-logró decir, atónito-dios...¿piensas...? ¿tu piensas...?...pfff...dios...¿como dices eso?
No le contesté. Me limité a mirarle, mientras las lágrimas no cesaban.
-Por dios...joder!-gritó. El parque estaba desierto...nadie pudo escuchar su lamento. Se acercó un poco a mi he hizo ademán de colocar sus manos sobre mi cara, pero no llegó a tocarme-yo sé...que soy un estúpido...que parece...que a veces parece que no te quiero...-mi cuerpo temblaba. Sus palabras rasgaban mi entereza-que...-pude ver como pequeñas lágrimas se escapaban de sus ojos-pero...yo...si tu no estás...no puedo vivir. Te amo...estoy enamorado de tu voz, de tu cara de niña, de tu sonrisa...no me pidas que viva sin eso. Pídeme...todo...menos estar sin ti. No me lo arrebates. Ahora no...por favor...-ahora si posó sus manos en mi rostro, y acarició con sus dedos mis mejillas, mi nariz, mi boca...-te quiero...yo te quiero. ¿Que...me quedaría sin tí? ¿de que vale un cuerpo...si tu te llevas mi alma?-le falló la voz en esa última palabra. Agachó la cabeza mientras lloraba en silencio.
Mis manos pedían a gritos que le acariciara, que tocara su suave piel morena, que le ayudara...que no le dejara caer.
Alzó de nuevo la cabeza. Sus ojos parecían dos negras perlas preciosas, brillantes, relucientemente tristes.
-Yo soy solo tuyo...haz...conmigo lo que quieras...tírame, cógeme...yo siempre voy a ser tuyo...soy vulnerable a lo que tu hagas...
Inconscientemente, alcé mis manos y acaricié su rostro.
Necesitaba tocarle. Me moría por hacerlo. El cerró los ojos, disfrutando de la sensación.
-Yo...también soy vulnerable a tí...y también soy solo tuya...-dije, acercándome a él-y no...niego que me duele lo que haces...no niego que me daña como eres a veces...pero no puedo negar que desde que me dijiste que me querias, estoy atada a ti de una manera que incluso me asusta.
No me dió tiempo a reaccionar. Sus labios se encontraron con los mios sin dejarme a penas respirar. Su sabor me era tan familiar...se acoplaban a los mios como si siempre hubieran estado destinados a hacerlo. Su tacto era suave, dulce. El sabor de las lágrimas hizo que el me acercará mas así.
-Te quiero...-me dijo casi sin separar los labios-siempre.
Me abracé a él y acaricié su cabello. Necesitaba de él tanto como él necesitaba de mí.
No podía imaginarme una vida sin sus besos ni sus caricias.
No podía vivir sin su presencia, aunque a veces no lo tuviera conmigo.
No podía ser feliz sin su sonrisa, dedicada siempre a mi...ni sin sus abrazos, que me hacían sentirme segura...completa...enamorada.

¡Detrás de estos ojos marrones. (Kelly Clarkson)

Parece que fue ayer cuando eras una parte de mí. Estaba tan orgullosa...solía ser tan fuerte
Tus brazos a mi alrededor...apretándome...todo se sentía tan bien...
Irrompible, como si nada pudiera salir mal. Ahora no puedo respirar...No... no puedo dormir
Apenas puedo resistir...

Aquí estoy, una vez más...estoy hecha pedazos...no puedo negarlo, no puedo fingir
Pensé que eras el indicado...Destrozada, por dentro...
Pero aun asi no verás las lágrimas que lloro...detrás de estos ojos marrones.

Te lo dije todo...me abrí completamente y te dejé entrar...Me hiciste sentirme bien por una vez en mi vida
Ahora todo lo que queda de mí es lo que pretendo ser...tan tranquila, pero tan rota por dentro
Porque no puedo respirar...no... no puedo dormir...Apenas puedo resistir...

Trágame, después escúpeme...Por odiarte, me culpo a mi misma...Ahora verte me mata...no lloro por fuera
lo hago por dentro.

No puedo dejar de pensar en ti

No puedo dejar de pensar en ti.
Ocupas mi cabeza, mis sueños, mi corazon y mi alma.
Entiendo todo esto como algo nuevo para mi. Comprendo todo sin comprenderlo, pero aun asi lo veo, o mejor dicho, lo siento.
No me hace falta verte para saberte...no me hace falta tocarte para sentirte...no me hace falta besarte para saber que te quiero...
Una palabra tuya ya es una suave caricia...no necesito tenerte cerca para saber que estas ahi...simplemente por que se que lo estas aunque no pueda percibirte.
Ya sabes lo que siento...sabes que no quería volverme a enamorar...sabes que mi amor es algo especial...y que no siempre soy la chica que quieres que sea...
se que te desespero con mi cabezonería...y te saco de quicio con mis testarudeces.
Pero quiero que sepas que te quiero desde que te conocí...
Y que me enamoré de ti el primer dia que escuché tu voz...
Quiero estar a tu lado siempre...y hacerte feliz.
No quiero perderte...no quiero perder esto...
Te quiero..

No se como hacerlo

¿Como...empezar a expresar lo que siento sin que huyas de mi lado?
No puedo dejar de pensar ni un solo dia en ti...
Necesito que ahora estés aquí, conmigo, en este desierto que ahora es mi corazón...
y lo llenes con tu luz y tu alma...que me des mas opcion...que dejes que te quiera y o al menos, que lo intente.
Se...que eres complicado a veces...se que no entiendes como soy y te encierras en la unica opcion de que somos muy diferentes...se que te cuesta comprender mis reacciones...también se que te cuesta abrir tu corazón a alguien...y que no eres dado a expresar tus emociones.
También se que pocas veces dices "Te quiero"...pero que cuando lo dices, lo dices de corazon...
Me cuesta comprender a veces tus idas y venidas...también se me hace dificil seguirte en muchas ocasiones...
Tus pensamientos y los mios muchas veces no concuerdan...
otras, sin embargo, están en tan perfecta sincronía que llega a asustarme...
Lo unico que hay de claro en todo esto es que yo quiero que sea así...
Yo...no se si estoy hecha para ti...pero si se que tu...tu si estás hecho para mí.
Por que me encantan tus reacciones....
me gusta cuando eres cabezota...adoro que seas tozudo conmigo...
que no abandones tu postura solo por que yo te lo diga...que quieras hacerme sentir bien cuando no lo estoy...que intentes animarme cuando creo que es imposible...que seas sincero siempre, cuando no te callas nada, cuando me hablas sin dudas, sin pudor y sin miedos...
que me quieras y me lo demuestres como solo tu sabes...por que no hace falta decir "te quiero" para querer a alguien...
Que intentes comprender mis a veces descolocados pensamientos, y que suspires de allivio cuando acabas entendiendolos...o de frustración cuando no logras hacerlo...

Se que a veces no logras entenderme completamente...se que...discutimos por cosas banales, que nada tienen que ver con lo que verdaderamente sentimos...
Pero también se que te quiero...y contra eso ninguna discusión puede hacer nada...

Entiendo que pienses que no estoy hecha para tí...pero solo quiero que sepas que se que tu...si estás hecho para mi.

Todo

El amor es paciente y considerado...nunca es celoso.
El amor nunca es jactancioso o engreido, nunca es grosero o egoísta, nunca se ofende ni es resentido...
Todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta...
El amor no halla placer en los pecados de los demás, ni se deleita en la verdad
Siempre está dispuesto a escuchar, confiar, esperar y esperar todo lo que venga.

Solamente..

y solo por que a veces necesito un abrazo que me arrope...que me cuide y me proteja...que no deje que las cosas me afecten tanto..
y solo por que a veces ansío un beso...que me llene de felicidad...de dicha y de gracia..
y solo por que a veces te pido paciencia...solo por eso...y por todo lo que nos queda...solo te pido que me esperes...
no estoy tan lejos como a primera vista parece...
y aunque sea cansado...sufrido y amargo...
es...unicamente...esa sensación tan bonita que nos une.

Simplemente...Tu

tus ojos son los que me inspiran...tu boca me tiene hechizado.
Que soy yo sin tu cara de angel?...Solo un siervo de tu sombra..
que haría sin poder tocarte? acariciarte es lo que ansío cada mañana...despertar contigo, viendote enredada en las sábanas de mi cama...tus ojos de niña...tu boca de fresa...tu aroma a rosas...
tu piel tan cálida como suave...tan perfecta como mágica...
Me pierdo en cada curva de tu cuerpo...acaricio tu cuello, y siento como toco el cielo...
beso tu hombro...y me alimento de ti...
toco tu cintura...siento tu presencia...acoplas mi cuerpo al tuyo de un manera tan dulce cuando me abrazas con ternura...
apoyas tu pequeña cabeza en mi hombro y me haces inmensamente feliz...
tus pestañas me hacen cosquillas allí donde se posan...y es la sensación mas maravillosa del mundo...
solo una cosa odio de ti: tus lágrimas.
Una lágrima tuya hace que todo se nuble...nada tiene color si tu sufres...nada tiene sentido si no eres feliz...nada cobra valor para mi si tu no sonríes...
Y es ahora...a lo mejor tan tarde..cuando me doy cuenta que te amo...que eres lo mas importante de mi vida...que necesito saber que te tengo...que yo soy tuyo y tu eres mia..

El amor.

El amor no debe ser un secreto.
Si guardas algo tan complicado como el amor dentro de tí, acabarás enfermo.

A veces no pienso

Soy así. A veces no pienso, y me dejo llevar por la impulsividad.
Que puedo decir...no soy perfecta.
Intentar sobrellevar algo que te hace mal nos hace ser imperfectos, por que no piensas en el daño que has podido hacer, sino en el que te han hecho a ti.
Desbarartar los sueños de alguien puede realizarse de manera completamente gratuita...
luego duermes por las noches, mientras esa persona llora por ti.
Los días pasan y esa persona sigue callendo...¿que puedes hacer tu? ¿unirte a su caída? ¿intentar salvale?
Pero...¿y si ya es demasiado tarde? ¿O si el no quiere ser salvado?
¿Que haces entonces?
Ir rompiéndote poco a poco no es una opción...eso sería egoísta, dado que tu has sido el causante de su dolor.
¿Que puedes hacer entonces?
Llorar con el sería insufrible...intentar consolorarle imposible...
Entonces...¿que debes hacer?
No te lo preguntes en presente...remontate al pasado.
Lo que deberías haber hecho...era pensar.

No puedes dejarlo todo y esperar que te entregue mi alma..

Y aun sabiendo lo que duele, te dejo marchar. Dejo que tus besos se vayan de mi lado...que tus caricias dejen de rozar mi piel, desatando esa magia que nos une.
Y aun sabiendo que no volverás jamás, sigo pensando en tus abrazos, esos que me dabas bajo aquél árbol, esos que hacían que las flores de nuestro al rededor crecieran mas despacio, pues el tiempo se detenía.
Y aunque quiero ser feliz e intentar poder sonreir de corazón, no puedo.
No puedo hacerlo simplemente por que tu eras el que dibujaba sonrisas en mi rostro.
Tu eras el que hacía que mi corazón latiera desbocado, y aun lo hace...cuando te recuerda.
Y tu eras aquél sueño del que juré no despertarme nunca.
Pero abrí los ojos, y mi sueño se fue en un suspiro, tan rapido, como las hojas caen en otoño, tan efímero, como esa mirada que me dedicaste al marchar.